lunes, 3 de noviembre de 2014

REFLEXIONES | MAGIA



Desde muy pequeña creo en la magia. Claro que poco a poco, y con el paso de los años el concepto de magia, lejos de haberse difuminado, se ha transformado en un concepto un tanto más real. Puede parecer un concepto paradójico, 'magia real', pero así es.

Me refiero a ese tipo de magia que vivimos día a día, que tocamos, que podemos ver, o que nos sirve para algo. Poder hablar sin ningún tipo de problema con personas que están a miles de kilómetros, hombres en el espacio, efectos especiales en grandes súper producciones, o un modesto autor que consigue que publiquen su libro. No es una magia de la que desconocemos el lugar de procedencia, ni se trata de  magia de autor desconocido. Hablo de una magia que impulsa a las personas a hacer realidad sus sueños, llamémoslos proyectos.

Defiendo que existe algo extraordinario cuando alguien lleva a cabo algo que ha soñado, o pensado con su máxima dedicación e ilusión. Es gracias a eso, que nuestros proyectos, que muchas veces tenemos miedo de sacar de nuestra jaula, pueden volar y ser libres. Sin ese componente mágico, nada de nada hoy día, sería posible. La historia de la humanidad no sería nada sin ella.

Para mí, la más importante es la magia que surge de creer en nosotros mismos y en nuestras capacidades. Nos lleva a materializar nuestros sueños, dejar de pensar en los contras y subir al cielo con los pros. No concibo la magia sin el esfuerzo y la dedicación. Como una vez leí, "Si has nacido sin alas, no hagas nada por impedir que te crezcan". No existe la realización de sueños sin la búsqueda incansable de su materialización.

Esta magia se contagia, por el aire, por mucho que algunos crean que no existe. Y los demás la perciben. Nadie llega a la cima sin el apoyo o la ayuda de otros, y si estos la perciben, apuestan por ti con los ojos cerrados.

Que apuesten por ti, apostar por uno mismo, creer en ti, que crean en ti. Reciprocidad que se reproduce en proyectos cumplidos. Como aquel Verrocchio, que vio la magia en  DaVinci, o aquel que creyó en la capacidad de Walt Disney, al que rechazaban por falto de imaginación y buenas ideas (¿ironico eh?).

Por mucha dificultad que tenga un proyecto para realizarse, por mucho que cueste encontrar inversores, o por mucho que oigamos que lo que queremos no tiene materialización ninguna, siempre habrá alguien que crea en nosotros, siempre y cuando nosotros lo hagamos en nosotros mismos.

Miriam Diaz




3 comentarios:

  1. Muy bonitas palabras, y muy ciertas subjetivamente para cada uno :)

    www.paseandoamissreichel.com

    ResponderEliminar
  2. Hola! No conocía tu blog, pero me ha y me has encantado.
    Una gran verdad todo lo que dices. Cuando somos niños pensamos que la magia es mover una varita y convertirnos en princesas... pero cd creces te das cuenta que conseguir tus objetivos y ser feliz, es la verdadera magia de la vida.
    Y si, ironico lo de la 'falta de imaginación' del gran Disney!

    XOXO
    Lady Wolff
    http://www.ladywolff.com/

    ResponderEliminar