domingo, 9 de noviembre de 2014

LOS BOLSOS QUE JAMÁS PODREMOS COMPRAR



Las historias sobre objetos se llevan. Encierran mil historias, que quizás nunca conoceremos. Esta es la historia de un objeto. Un objeto de culto, un objeto fetichista. Un objeto que aún teniendo más de 30, necesitamos muymucho, y muy fuerte. Hablo de Bolsos.

Esta es la triste historia de miles de chicas. La historia cuenta la gran pena de esa veinteañera, treintañera, cuarentona o cincuentona, que nunca, y repito, jamás va a poder siquiera oler un Kelly, o un 2.55. La historia de cómo conocen al milímetro cada uno de sus detalles y costuras, y aún así, nunca, y repito, jamás, van a poder saber cual es el tacto de su piel.

¿Y qué me decís del Amazona de Loewe, el Antigona de Givenchy, el Lady Di de Dior, el Va Va Boom de Valentino, o el Boston de Celine (y me estoy dejando modelos!). Pero os voy a hablar de la verdadera tristeza, que no es otra que la de llevar bolsos que nunca, y repito, nunca jamás van a ser como el bolso que soñamos. Ni de lejos.

Pero creo en los caprichos, creo en las piezas de coleccionista, y en que, adquirir una de esas joyas, al menos una vez en la vida, no es pecado mortal (como algunos se empeñarían y matarían por afirmar). Y con decir bolsos, también digo zapatos. Por supuesto (Llamemos-los Blahnik, Louboutin o Jimmy Choo ...).

Hace poco escuche una entrevista del gran arquitecto de zapatos, Manolo Blahnik. En ella hablaba de que lejos de ser un lujo (a ver ... tampoco hay que dejarse tomar el pelo) adquirir un par de sus zapatos (hechos a mano, con mimo, con un equilibrio perfecto y mil pijaditas más) es algo que solo hacemos una vez en la vida. Creo en sus palabras. Incluyo los bolsos. PD: Podéis regocijaros en precios más bajos de los que nunca creeriais echándole un vistazo a la WEB (Encontrarás modelos preciosos desde 110 €)

Carrie los amaba, y no sin motivo. Solo hay que verlos. Quién no sienta esto .. es muy difícil o imposible explicárselo. Llego a una conclusión, Si son objeto de deseo será por algo. Sigamos soñando con aquellos bolsos imposibles, quizás algún día tendremos una habitación llena de ellas. Porque nunca, y repito, jamás, debemos dejar de soñar. 

¡Hasta el proximo post!
Miriam Diaz.

2 comentarios:

  1. Me encantan pero no me los puedo permitir jejej :)

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  2. Mi sueño son las sandalias Tribute de YSL, pero de momento mis caprichos no me llevan mucho más allá de Zara! jajajaja

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